domingo, 14 de septiembre de 2014

El destino que nos arrimó

Si en el destino que nos arrimó
fueron las plateadas cruces de Black Sabbath
y sus resplandor
sumadas a la bella séptima estrella
y la concha de Dios
que estamos unidos
(A vos amigo-Almafuerte)


Nunca creí que iba a escuchar la frase "¿Hay un médico entre los pasajeros?".  Pero pasó. Creeme que pasó. Me preocupé por la posibilidad de que los pilotos estuvieran intoxicados y Emilio Disi y Gino Renni terminaran piloteando el avión. Por suerte no llegó a mayores.  Falsa alarma.
Escala en Roma después de 12 horas de vuelo. Otro avión y 2 horas y media después... llegamos a Madrid. A reencontrarnos con Fabri, una vez más en territorio europeo. La última vez el Euro estaba 6 a 1 con el peso. Hoy está a 17. Son signos de que el país va bien (prometo que no voy a hacer más comentarios de ese tipo).
Después de los abrazos de rigor y los chistes de siempre vamos derecho para el departamento (incluye una combinación con 4 subtes distintos). Pasé mis últimas 16 horas entre aviones, aeropuertos y estaciones de subte. Por fin puedo dejar mis cosas y tomar un vaso de agua de esos que no se le niegan a nadie. A esta altura, eso se parece mucho a la felicidad.
Para que te hagas una idea: siento un ligero dolor muscular que comienza en el pelo y termina en la planta del pie. Roy también está agotado y me reprocha que lo dejé en la mochila todo el tiempo. Le digo que no se queje y que recuerde que su papá César no lo sacaba a pasear ni a Plaza Italia.
Después de almorzar lo acompañamos a Fabri en su trabajo. ¿Quién trabaja un domingo? Un guía turístico. Caminamos durante dos horas y media por las calles de Madrid bajo el sol del verano. Recopilé un montón de datos interesantes, pero mejor hagan el tour (es gratuito y parte a las 14 desde Plaza Mayor).
Ahora sí. Cumplido el chivo, Fabri procede a liberarme del grillete. Vamos a cenar a un restaurant mexicano y es lo último del día. Mañana dejamos Madrid y vamos hacia el más allá una vez más.

1 comentario:

  1. Trato de comentar y no lo logro! Te pedía que contaras -o le pidieras a Roy que él contara- algunos de esos datos curiosos de Madrid! Besos y cuídense.

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