Can't understand what is happening to me
this isn't real, this is only a dream
but I never have felt, no I never have felt this way before
(Heaven can wait-Iron Maiden)
ATENCIÓN: Esto que estás leyendo lo estoy escribiendo desde
el avión. Los días en el paraíso nórdico han llegado a su fin...
Pero antes de contarte cuál es el próximo destino del
inseparable trío tenés que conocer cómo fue el “hasta luego” a la capital
danesa (porque algún día pienso volver, ¿no?). Esta vez no hay castillos, ni
estatuas de guerreros ni Iglesias. El plan fue bastante más mundano.
¿Sabías que en Dinamarca están los dos parques de diversiones
más antiguos del mundo? El Tivoli es el segundo, construido a principios del
Siglo XX y en el cual se inspiró Disney para construir su propio parque (con
datos como este en el próximo asado al que vayas la rompés). Adentro todavía se
puede viajar en una montaña rusa de más de 100 años que es operada manualmente.
Y también podés ver a chicos daneses que van al parque con la escuela y tienen
que hacer ejercicios de física vinculados a los juegos. Estos daneses piensan
en todo.
Pero en lo que seguro nunca pensaron en Dinamarca sería en
escuchar a un argentino (Fabri) gritando como un imbécil “Viva Perón” al
subirse a un juego de caída libre llamado Vértigo. Según palabras de Fabri, el
Parque es muy danés, es decir: divertido pero no tanto. En definitiva, así se
fue nuestra última mañana danesa.
La tarde en cambio nos tuvo paseando más de 40 cuadras hasta
encontrar un lugar en el que pudiéramos imprimir las tarjetas de embarque. Sí
sí, sé que suena absurdo. Nuestra primera opción fue un locutorio, como
haríamos en Buenos Aires (o en cualquier otra parte del mundo). La mala noticia
es que no encontramos ninguno, así que entramos en una librería, que resulta
una buena opción para un Plan B. Pero allí también nos abrazamos con el
fracaso. Así que muy gentilmente nos sugirieron dirigirnos a la ¡Biblioteca
Pública de Copenhage! ¿No hay otro lugar en toda la ciudad para imprimir dos
páginas? Al parecer no. Muy moderna la biblioteca, es un espacio de
intelectuales y tiene una gran colección de libros del período bahhhh ¿a quién
le importa? Imprimimos y volvimos al hostel a buscar nuestras valijas.
Claro, en el bar del hostel nos encontramos con nuestros
compañeros de habitación, los ebrios Miles y Jordan, quienes también estaban
abandonando la ciudad. Valijas en la mano y Roy en la mochila (se convirtió en
el primer gallo en visitar Dinamarca dos veces, sépanlo World Guinnes Record)
partimos hacia el aeropuerto. En el camino sello mi promesa de lealtad eterna con esta ciudad. Fueron las últimas imágenes de Copenhage… ahora
es el momento de explorar Irlanda.
No era necesario imprimir nada! Espero que no te hayan cobrado! Besos, Dublin is very precious y tiene fama de que te podés hacer un esqueleto esperando el bondi (algunos colectivos, más bien). Para ir y venir del aeropuerto no dudes en usarlo, pero para otra cosa... Besos!
ResponderEliminarMentiraaaaaaaa!!! TODOS sabemos que el gran Walt se inspiró en la Ciudad de los Niños -en nuestra hermosa City Bell- para crear Disney World (y en la superioridad de la raza aria también, pero eso mejor no lo decimos). Cuando vuelvas te llevo y te vas a dar cuenta. El clásico logo de Disney (el castillo ese blanco con la estrella que lo corona) es exactamente igual a la entrada de la Ciudad de los Niños, que se inauguró en 1952 (6 años antes que DW). Ven connigo, y verás.
ResponderEliminarEn realidad fui ahí cuando tenía 4 años. Me caí de pera al piso y me abrí mi bonito mentón. Dolió mucho y lloré, por supuesto. Me tuvieron que pegar ambas parte con la gotita.
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