viernes, 19 de septiembre de 2014

København: Mange Tak!

Can't understand what is happening to me
this isn't real, this is only a dream
but I never have felt, no I never have felt this way before
(Heaven can wait-Iron Maiden)


ATENCIÓN: Esto que estás leyendo lo estoy escribiendo desde el avión. Los días en el paraíso nórdico han llegado a su fin...
Pero antes de contarte cuál es el próximo destino del inseparable trío tenés que conocer cómo fue el “hasta luego” a la capital danesa (porque algún día pienso volver, ¿no?). Esta vez no hay castillos, ni estatuas de guerreros ni Iglesias. El plan fue bastante más mundano.
¿Sabías que en Dinamarca están los dos parques de diversiones más antiguos del mundo? El Tivoli es el segundo, construido a principios del Siglo XX y en el cual se inspiró Disney para construir su propio parque (con datos como este en el próximo asado al que vayas la rompés). Adentro todavía se puede viajar en una montaña rusa de más de 100 años que es operada manualmente. Y también podés ver a chicos daneses que van al parque con la escuela y tienen que hacer ejercicios de física vinculados a los juegos. Estos daneses piensan en todo.
Pero en lo que seguro nunca pensaron en Dinamarca sería en escuchar a un argentino (Fabri) gritando como un imbécil “Viva Perón” al subirse a un juego de caída libre llamado Vértigo. Según palabras de Fabri, el Parque es muy danés, es decir: divertido pero no tanto. En definitiva, así se fue nuestra última mañana danesa.
La tarde en cambio nos tuvo paseando más de 40 cuadras hasta encontrar un lugar en el que pudiéramos imprimir las tarjetas de embarque. Sí sí, sé que suena absurdo. Nuestra primera opción fue un locutorio, como haríamos en Buenos Aires (o en cualquier otra parte del mundo). La mala noticia es que no encontramos ninguno, así que entramos en una librería, que resulta una buena opción para un Plan B. Pero allí también nos abrazamos con el fracaso. Así que muy gentilmente nos sugirieron dirigirnos a la ¡Biblioteca Pública de Copenhage! ¿No hay otro lugar en toda la ciudad para imprimir dos páginas? Al parecer no. Muy moderna la biblioteca, es un espacio de intelectuales y tiene una gran colección de libros del período bahhhh ¿a quién le importa? Imprimimos y volvimos al hostel a buscar nuestras valijas.

Claro, en el bar del hostel nos encontramos con nuestros compañeros de habitación, los ebrios Miles y Jordan, quienes también estaban abandonando la ciudad. Valijas en la mano y Roy en la mochila (se convirtió en el primer gallo en visitar Dinamarca dos veces, sépanlo World Guinnes Record) partimos hacia el aeropuerto. En el camino sello mi promesa de lealtad eterna con esta ciudad. Fueron las últimas imágenes de Copenhage… ahora es el momento de explorar Irlanda. 

3 comentarios:

  1. No era necesario imprimir nada! Espero que no te hayan cobrado! Besos, Dublin is very precious y tiene fama de que te podés hacer un esqueleto esperando el bondi (algunos colectivos, más bien). Para ir y venir del aeropuerto no dudes en usarlo, pero para otra cosa... Besos!

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  2. Mentiraaaaaaaa!!! TODOS sabemos que el gran Walt se inspiró en la Ciudad de los Niños -en nuestra hermosa City Bell- para crear Disney World (y en la superioridad de la raza aria también, pero eso mejor no lo decimos). Cuando vuelvas te llevo y te vas a dar cuenta. El clásico logo de Disney (el castillo ese blanco con la estrella que lo corona) es exactamente igual a la entrada de la Ciudad de los Niños, que se inauguró en 1952 (6 años antes que DW). Ven connigo, y verás.

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    1. En realidad fui ahí cuando tenía 4 años. Me caí de pera al piso y me abrí mi bonito mentón. Dolió mucho y lloré, por supuesto. Me tuvieron que pegar ambas parte con la gotita.

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