miércoles, 17 de septiembre de 2014

Una discusión que pone en jaque 25 años de amistad

Tratando de abrazar
los vientos que enfrían tu alma
en la tormentosa soledad
de estos elefantes en Europa
(Elefantes en Europa-Divididos)

A Fabri lo conocí a los 4 años. Me hice amigo enseguida. Obviamente hubo momentos de mayor distancia o cercanía según el momento, pero siempre fuimos amigos. ¿Discutimos? Sí, varias veces. Pero nunca como hoy.
Antes de explicarte lo que pasó quiero mostrarte algo que aprendí hoy. ¿Qué hace un argentino que funda una empresa desde cero y se hace rico con su empresa? Se da la gran vida, tiene buenos autos, buenas casas y putas caras. ¿Qué hace un danés que crea su propia empresa, le va bien y se hace mega multi archi millonario? Le regala cosas a la ciudad en la que nació porque cree que es injusto que él sea rico y el resto no. Pfff... Daneses.
Bueno, esa es básicamente la historia de Jacob Christian Jacobsen, fundador de la cerveza Carlsberg. Por la mañana tomamos el tren para ir a la cervecería. Si bien no estamos en el centro de la ciudad y el barrio parece bastante más residencial, dos colosales elefantes blancos nos dan la bienvenida a las instalaciones.

Tras abonar 80 coronas accedimos a las instalaciones. Primero un paseo por el sector de testeo de calidad y luego por el primer piso de la fábrica en donde funciona un restaurant para los empleados. Allí no faltó oportunidad de ganarle una cerveza a Fabri jugando al metegol (reconozco que pagó honrosamente la apuesta). También pudimos visitar la colección de botellas de cerveza más grande del mundo y los primeros transportes en los que llevaban la cerveza. Y para demostrar que el mundo es un pañuelo, nos encontramos con nuestros dos compañeros de habitación, quienes resultaron ser tan ebrios como nosotros y con ellos brindamos (NdeR: hace dos años te conté que por alguna razón extraña a mí siempre se me terminan pegando los ebrios, esto no hace más que confirmarlo).
Al final de la recorrida hubo tiempo de pasar por la tienda de regalos y comprar un par de cosas lindas.
Pará ¿dónde estuvo la pelea? En que según Fabri, la fábrica de Carlsberg es "una trampa para turistas". Discutimos no menos de media hora sin llegar a ninguna conclusión. En fin, si tenés una tarde libre en Copenhage y querés tomarte un par de cervezas en el lugar en donde se produce, es una muy buena alternativa. Voy a ver si le retomo la palabra.

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