domingo, 15 de abril de 2012

Las delicias de la vida palaciega

God save the Queen
'Cause tourists are money
And our figurehead
Is not what she seems
(God save the Queen-Sex Pistols)

Allí me encontraba, una vez más, saliendo a recorrer las calles de la ciudad, de la que ya no hace falta que reitere el nombre. Un lugar que no podía dejar de visitar aparecía en mi lista de pendientes: el Palacio de Charlottenburg. Hacia allí partiré esta vez. Colectivo hasta la estación Schönhauser Allee y de allí en tren hasta Westend (se pronuncia Vestend). Mientras aguardaba la llegada de la formación una señora me pregunta dónde tomar el bus. Estoy a catorce horas en avión de mi casa y me confunden con un alemán. Sin embargo, le respondo en alemán como un campeón (en realidad como un campeón le respondo que no tengo idea dónde para, que le pregunte a la empleada de la estación que estaba a dos metros y ella sí le iba a poder indicar con precisión).
Unos pocos minutos después arribé al fastuoso Palacio de Charlottenburg, mandado a construir inicialmente como una casa de verano por la princesa Sofía Carlota de Hanover, que luego se convertiría en Reina. El recinto, que tiene dos plantas tiene un marcado estilo barroco, lo cual se traduce en, sí: lujo, derroche, excesos, ¡poder! Por fin puedo ver obscenos lujos palaciegos europeos. Algo que no podía faltar en mi viaje y del cual Berlín no tenía que estar al margen. Y allí estaba, frente a mis ojos, sala tras sala tras sala excesivamente decorada, adornada, amueblada, con pinturas, cuadros, vajilla de plata, pianos de cola, espadas (sí, también había un par de grotescas espadas), vasijas, vasos, platos y demás. Sin duda alguna que esta gente la pasaba bien. ¿Cómo puede ser que no hayan persistido? Ah claro, costeaban sus lujos y excentricidades a costas de los ciudadanos de bajos recursos. Tomo nota.
Detrás del Palacio están los famosos jardines, que eran en el inicio el principal motivo de la construcción del edificio: poder disfrutar durante el verano de un lago y verdes árboles. La visita llega a su fin y es hora de emprender la vuelta a casa. Los dejo, voy a seguir fantaseando con cómo hubiera sido mi vida si hubiese sido de la realeza europea.

2 comentarios:

  1. Si a los ingleses les preguntás por qué siguen bancando a la monarquía, te dicen que genera mucho dinero por el turismo. Jaaaa, como si la gente fuera a Inglaterra solo para comprarse cucharas con la cara de la reina.
    (A propósito de la canción de los Sex Pistols).

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  2. Bueno, en este caso el turismo estará pagando los sueldos de los jardineros reales (aunque ahora estatales o privados y ya no más de la Realeza).

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