jueves, 19 de abril de 2012

Tripa, corazón y multiple choice

Até con tripa mi corazón
sin más que eso salí a la cancha
para lo malo habrá un mejor
toda está, en mí la confianza
(Tripa y corazón-La Renga).

¡Buenos días Berlín! Guten Morgen! Eso podría haber dicho al cruzar la puerta del edificio. Eran las 7:30 de la mañana y la ciudad todavía no había arrancado, la mayoría de los negocios seguían con sus perianas bajas y poca gente caminaba por las calles, a excepción claro de los niños que iban a la escuela calzando pesadas mochilas. Mezclándome entre esos pequeñuelos, ahí estaba yo, con un signo de interrogación rondándome en la cabeza. "¿Qué me espera?", pensaba una y otra vez. Los síntomas del que atraviesa una situación así o que la ha atravesado son inequívocos: dolor de panza, sequedad en la garganta, tensión en todo el cuerpo y poco descanso producto del nerviosismo.
Si hay un jugador que me ha caído mal a lo largo de mi vida es Blas Giunta. Representa todo lo que aborresco: vendehumo, bostero, burro y mala leche. Tan limitado era este futbolista que se mostraba orgulloso porque la hinchada coreaba tres veces su apellido seguido de "huevo, huevo, huevo". Ahí estaba yo tratando de sacar pecho e identificándome al menos con ese cantito tribunero. Identificándome por un instante con mi antítesis. Huevo, huevo, huevo. Sí, cuando el barco se hunde nos aferramos hasta de un escarbadientes.
Con puntualidad suiza, perdón, alemana, comienza el examen a las 8:30. Tengo mi rosario, en la billetera el Corazón de Jesús y en la mochila Roy, a quien le froto la panza para que me dé suerte, como tantas otras veces lo ha hecho. Me faltaría saber alemán y la situación sería inmejorable. A mi lado se sienta un chino (hablé con él y le pregunté, no intuí que fuera chino simplemente por tener ojos rasgados). ¡Por Dios, claro, es chino!
El primer desafío es el Lesenverstehen (lectocomprensión, en criollo leer el texto y enteder qué carajo está diciendo). El examen es multiple choice, el paraíso de la especulación. ¿Quién no ha hecho un examen de este tipo y pensado "la anterior fue B, la que sigue no puede repetir B, tiene que ser otra"?. Es algo científico. O casi. Quién esté libre de especulación en el multiple choice que arroje la primera piedra. Para mi sorpresa y beneplácito, la prueba es un poco más sencilla de lo esperado. Seguimos en carrera.
Tras una pausa de media hora, sigue la parte de escuchar audios en alemán y responder un Verdadero o Falso. Acá los autores siempre ponen tres Verdadero o tres Falso seguidas. Es para despitar al alumno. Es un juego de perversión. Nadie sospecharía que hay tres respuestas iguales seguidas. Y sin embargo las hay. Y las logro descubrir. Segunda parte hecha. ¿Segunda y última? No, queda todavía la de escribir una carta en alemán, así que vuelvo a frotarle la panza a mi gallo como en las dos anteriores partes del examen. El tiempo corre, sólo media hora. ¿Para qué me pasé veinte días aprendiendo palabras si al final termino usando las mismas de siempre? No importa, lo fundamental es escribir algo, en lo posible con sentido y tratando de mantener la coherencias. Más o menos se pudo hacer. Problema resuelto. Listo el pollo.
No, no, pará. Mañana te queda el oral...

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