domingo, 22 de abril de 2012

Ebrios, a mí

How long...
How long must we sing this song
How long, how long...
'cause tonight...we can be as one
Tonight...tonight...
(Sunday bloody sunday-U2).

Cuando supe que mis compañeros de habitación provenían de Irlanda, más precisamente de Dublin, recordé ese capítulo de "Padre de familia" en el que Peter Griffin viaja a Escocia a conocer a su verdadero padre y entabla un diálogo con Brian, su perro, acerca de si eran más alcoholicos en Escocia o en Irlanda. Los estereotipos generalmente suelen ser peyorativos e injustificados. Bueno, no fue el caso. Mi primera noche compartiendo habitación junto a cinco irlandeses me dio las garantías suficientes para saber que se trata de un grupo de simpáticos ebrios.
Cuando abrí mis ojos encontré que en el piso de la habitación dormía otra persona más, desconocida y que no pertenecía a nuestro dormitorio. Indicio de ebrios (sólo un grupo de ebrios trae a otro ebrio a dormir en el piso de un hostel). Luego me entero que ese muchacho había conocido a los irlandeses a la noche y que, como había perdido el tren, no tenía dónde dormir. Segundo indicio de ebrio. El muchacho decidió aventurarse a dormir con un grupo de desconocidos. Tercer indicio de ebrios (todos).
Por algún extraño motivo que aun no logro entender, los ebrios se acercan a mí. Conocí ebrios en el trabajo, en la escuela, en la vida. Así como uno de los cuatro fantásticos gritaba "llamas a mí" y tenía el poder de disparar fuego, mi poder radica en decir "ebrios a mí" y que alguno que está dando vueltas por el mundo se acerca a saludarme. La verdad prefería el poder del fuego. Se ve que el departamento de castigos irónicos está funcionando a toda máquina.
Resuelto lo de la noche, el nublado día en Hamburgo nos llevó a Roy y a mí a recorrer nuevamente de punta a punta la ciudad. Esta vez, por recomendación de los ebrios (digo, de los irlandeses) nos acercamos al Parque de diversiones de miniatura, que es el más grande del mundo y queda, para sorpresa de muchos entre los que me incluyo, en Hamburgo. En tres pisos pudimos disfrutar de distintas ciudades construídas a escala con movimientos de ferrocarriles, aviones, grúas, máquinas y demás. Acá les dejo una foto en la que a una rubia se le quedó la cupé y mientras se agacha para tratar de arreglarla (cómo si pudiese) dos curas fisgonean detrás de un árbol. Digno de una película de Sofovich.
Por último, mientras elegía la canción de hoy me acordé del día en el que Bono y Barreda cenaron en el mismo restaurant. Fue el año pasado. Me preguntó qué andará haciendo ahora. Me refiero a Barreda.

4 comentarios:

  1. Decime que al menos Roy pudo aprovechar alguna de las instalaciones del parque.

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    1. Lo saqué un minuto de la mochila para sacar una foto y una bebita que estaba en un cochecito estiró su bracito para jugar con él. "Es mío, decile a tus papis que te compren el tuyo", le dije a la bebita que, creo, no entendió.

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  2. El ...chita barreda debe estar celebrando otro domingo mas del famoso "corria la mañana de domingo..."

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    1. Ohhhh.... una escopeta mientras podo las plantas del jardín...

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